Ha sido cruzar ese límite mental que supone el paso de julio a agosto para dejar atrás un mes extraño -aquí y allí-, y vislumbrar un horizonte pleno de emociones veraniegas en esa esquina querida llamada Galicia.
Aunque debe imperar la prudencia, y no dejar que las ganas nos venzan, el parte para el fin de semana promete acción. Ya desde el mismo jueves los partes empiezan a dar nortes y nordestes y todo lo que conllevan: buen tiempo, caudal constante de viento y cientos de kilómetros de costa esperando a ser batidas por el swell oceánico...
Como en ocasiones anteriores, el jueves se decide... estad atentos, el Ciao Galicia puede estar al caer.
